Qué quiso decir Gilles Deleuze cuando dijo que: “El deseo produce realidad”


Para el filósofo Gilles Deleuze decir que “el deseo produce realidad” implica un cambio radical respecto de cómo solemos pensar el deseo los seres humanos habitualmente en nuestra vida cotidiana.
Las personas, dice Deleuze, no solemos pensar al deseo como algo que surge de la carencia, como si fuera un vacío que busca llenarse, sino que lo pensamos como una fuerza activa que genera vínculos, acciones y formas de vida. En esta mirada, el deseo no es pasivo ni meramente imaginario. No se limita a fantasear con lo que falta, sino que impulsa procesos reales.
Lo que una persona desea no queda encerrado en su interior, sino que se proyecta hacia afuera y tiene efectos concretos. En diálogo con Félix Guattari, Deleuze plantea que el deseo está en la base de la producción social. No solo mueve a los individuos, sino que también participa en la creación de instituciones, relaciones y en los diferentes modos de organización.
La explicación de esta frase aparece en su obra “El Anti-Edipo“, donde tanto Deleuze como Guattari —ambos autores del libro— cuestionan la idea tradicional de que el deseo está ligado a la falta de algo.
En lugar de eso, ambos pensadores entienden al deseo como una energía productiva que conecta elementos y genera nuevas realidades en la vida de las personas.
El deseo, pensado de esta manera, funciona como una especie de red. No es algo aislado en una persona, sino que circula, se combina y se transforma. Produce desde lo más cotidiano —una decisión, un vínculo— hasta estructuras más amplias.
Esta perspectiva también critica las formas en que la sociedad organiza y limita el deseo. Para los autores, muchas estructuras buscan canalizarlo o restringirlo, pero eso no elimina su capacidad de producción.
Por eso, dice Deleuze, el deseo crea realidad porque no es solo una emoción interna, sino una fuerza que impulsa acciones y relaciones que terminan configurando el mundo.
Por ejemplo esta idea que plantea Deleuze puede verse materializada en diferentes campos, uno de lo más representativos es el campo de lo proyectos personales, allí el deseo impulsa a las personas a tomar decisiones que pueden transformar la vida cotidiana de las mismas, pero también el deseo puede aparecer en la cultura, ya que nuevas expresiones o movimientos surgen de deseos colectivos. En la política, las demandas sociales nacen de los grupos desean cambiar.
Gilles Deleuze fue un filósofo francés nacido en 1925, reconocido por su pensamiento innovador y su influencia en diversas áreas, desde la filosofía hasta el arte y la teoría social.
A lo largo de su carrera, desarrolló ideas que desafiaron conceptos tradicionales, como el sujeto, el deseo y la identidad. Su colaboración con Félix Guattari dio lugar a algunas de sus obras más influyentes.
Su enfoque se caracteriza por pensar en términos de procesos, conexiones y multiplicidades, en lugar de estructuras fijas. Esto le permitió proponer una visión dinámica de la realidad.
Fuente: www.clarin.com



